Tepoztlán está a hora y media de la Ciudad de México y a veinte minutos de Cuernavaca, y es el pueblo de Morelos donde más bodas de jardín montamos. Las parejas lo eligen por el cerro del Tepozteco de fondo, los jardines con árboles grandes y el ambiente de pueblo. Lo que no siempre saben es que ese mismo pueblo pone tres condiciones a la fiesta: el frío, los accesos y la neblina.
La noche refresca, y mucho
Tepoztlán está más alto que Cuernavaca y de noche baja la temperatura más de lo que la gente espera en Morelos. En una boda de jardín eso decide dónde va la pista: cerca de las mesas, para que nadie tenga que cruzar el frío para ir a bailar, y con calentadores alrededor si es de noviembre a febrero. Una pista lejos de las mesas en una noche fría de Tepoztlán se vacía a las once.


Las calles y los accesos
El centro de Tepoztlán es de calles empedradas y angostas, y muchos jardines están al final de un callejón o detrás de un portón chico. El equipo entra en piezas, con carga manual, y el montaje empieza más temprano que en una hacienda con estacionamiento. Esto se revisa en la visita técnica, no el día de la boda: hay jardines donde la pista completa entra y hay otros donde hay que armarla módulo por módulo desde la calle.
- Visita técnica Medir el acceso: ancho del portón, escalones, distancia de la calle al jardín
- Montaje temprano El equipo entra en piezas; se empieza horas antes que en una hacienda
- Planta de luz Casi ningún jardín de Tepoztlán aguanta pista iluminada, cabina y luces; se lleva planta
- Calentadores De noviembre a febrero, alrededor de la pista y de las mesas
Paquetes de música, djs y shows
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La neblina y la luz
Cuando baja la neblina del cerro, la iluminación arquitectónica se vuelve lo mejor de la noche: cada haz de luz se ve completo en el aire sin máquina de humo, y los árboles iluminados desde abajo parecen flotar. Se usa poca luz, bien colocada, en tonos cálidos y verdes para los árboles. La fachada aquí no es una hacienda: son los árboles y el cerro, y se iluminan igual.


La música en el pueblo
Los jardines están entre casas, y el pueblo es tranquilo. El audio se reparte en varias bocinas a volumen medio en lugar de dos al máximo, para que la pista suene fuerte y la calle no. Y la hora de cierre se acuerda con el recinto antes, porque muchos jardines tienen hora fija.
La temporada de lluvias
De mayo a octubre llueve en la tarde, casi siempre antes de la fiesta, y la noche queda limpia y fresca. La pista y la cabina se montan bajo carpa o listas para cubrirse, y la pista se seca antes del vals. En octubre, cuando termina la lluvia, empieza la mejor temporada de Tepoztlán.


Preguntas frecuentes
¿Hace frío en una boda de noche en Tepoztlán?
Sí, más que en Cuernavaca. De noviembre a febrero conviene poner calentadores y la pista cerca de las mesas.
¿Entra el equipo de DJ y la pista a los jardines de Tepoztlán?
Entra en piezas. Muchos jardines tienen portones chicos y calles angostas; se mide en la visita técnica y el montaje empieza temprano.
¿Hace falta planta de luz en Tepoztlán?
Casi siempre. Los jardines del pueblo no suelen tener carga para pista iluminada, cabina y luces juntas.
¿Hasta qué hora puede durar la fiesta en Tepoztlán?
Depende del jardín; muchos tienen hora de cierre. Se acuerda con el recinto antes y el DJ arma la noche con esa hora en mente.



