Iniciales, nombres y fecha de la boda, o un dibujo completo que repita el estilo de la invitación o de la decoración.
Colores fieles al diseño y una superficie pensada para bailar toda la noche sin que se levante ni se raye.
Un artista la pinta en el lugar y queda como pieza única.
Madera, blanca, negra o de cristal iluminada, del tamaño que pida el número de invitados.
Una vista del diseño sobre la pista para aprobarlo y corregir lo que haga falta antes de imprimir.